Almadraba
Un remanso de calma en plena Serra Gelada
A los pies de la Serra Gelada
Donde la montaña desciende suavemente hasta tocar el mar, se encuentra la Cala de l’Almadrava, un pequeño refugio natural que invita a bajar el ritmo y respirar. Con unos 100 metros de longitud y una mezcla armoniosa de arena fina y roca, esta cala ofrece un entorno íntimo y sereno, perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio y dejarse llevar por el sonido del Mediterráneo.
Sus aguas tranquilas y transparentes revelan fondos rocosos llenos de vida marina, lo que hace de este rincón un lugar especialmente apreciado por quienes disfrutan del snorkel y el buceo ligero. Aquí el mar se convierte en una ventana abierta: bancos de peces, praderas marinas y formaciones rocosas que se iluminan con la luz del sol.
Un espacio sencillo, auténtico, donde el paisaje habla por sí solo.
La Cala de l’Almadrava es ese lugar al que se viene a contemplar, sumergirse y sentir. Un pequeño secreto junto al mar que recuerda que, incluso en una ciudad llena de vida, siempre hay espacio para la calma.
100 m
Longitud
Arena y entorno
mezcla de arena fina y rocas
Servicios
Puesto de socorrismo
Banderas indicadoras de seguridad