Una experiencia entre el mar y la montaña
Subir a la Cruz de Benidorm es mucho más que una ruta
Es una de esas experiencias que te conectan con el espíritu de la ciudad y con las vistas más espectaculares de la Costa Blanca. Situada en lo alto del Parque Natural de Serra Gelada, esta cruz se ha convertido en un símbolo para locales y visitantes, un lugar donde el mar, la montaña y el horizonte se encuentran en perfecta armonía.
Comienza la aventura desde el Rincón de Loix
La ruta parte desde el Rincón de Loix, junto al punto de información turística situado en la confluencia de la Calle Gerona con la Avenida Derramador. Desde aquí, el camino asciende suavemente hacia la sierra por la Calle Gerona, hasta enlazar con la Avenida de L’Ametlla de Mar, acercándose de nuevo a la playa antes de iniciar el ascenso definitivo.
El itinerario está perfectamente señalizado con marcas blancas y amarillas, y puede recorrerse a pie, en bicicleta o incluso en vehículo hasta ciertos tramos.
Recorrido total: 5 km (ida y vuelta)
Duración aproximada: 3 horas
Desnivel máximo: 237m
Accesibilidad: A pie, bicicleta o vehículo (parcialmente)
Dificultad: Moderada
Tipo de terreno: Asfaltado y sendero corto al final
Cuándo hacer la ruta:
Aunque se puede disfrutar durante todo el año, las primeras horas de la mañana o el atardecer son los momentos más recomendables. La luz es más suave, el calor menos intenso y las vistas… simplemente espectaculares.
Dos formas de iniciar la ruta
Opción 1
Desde el centro de información turística del Rincón de Loix, siguiendo la prolongación de la Av. Mediterráneo (ten en cuenta que el primer tramo es de acceso restringido para vehículos), llegarás a un gran cruce. Girando a la derecha, el camino conduce hacia los Apartamentos Sierra Dorada.
Opción 2
Desde la Calle Hamburgo, toma el primer cruce a la izquierda hacia Castell de Mar y enlaza con el mismo itinerario anterior, disfrutando de una subida más gradual entre pinares y miradores naturales.
El recorrido y sus vistas
A medida que asciendes, las vistas se abren sobre el Mediterráneo y el skyline de Benidorm, regalando imágenes únicas: la Isla de Benidorm al fondo, las calas de la Serra Gelada y el contraste de los rascacielos frente a la montaña.
Puedes desviarte a la derecha para llegar a un mirador natural con una panorámica impresionante de los acantilados, o continuar a la izquierda hasta el final de la carretera, donde una pequeña senda te conducirá directamente a la Cruz de Benidorm.
La Cruz: símbolo y mirador de la ciudad
En lo alto de la Serra Gelada, la cruz domina la bahía como un símbolo de paz, fe y esperanza. Fue colocada en los años 60 por un grupo de vecinos en un gesto de agradecimiento, y desde entonces se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Desde este punto, las vistas de 360º te dejarán sin palabras: al norte, las sierras de Aitana y Bernia; al sur, el perfil inconfundible de Benidorm recortado sobre el mar; y al oeste, el sol descendiendo sobre la montaña en un espectáculo de colores que transforma el paisaje.
Un lugar mágico y romántico
La Cruz de Benidorm es también un lugar cargado de emociones. Muchos eligen este punto para ver el atardecer, hacer una foto inolvidable o simplemente disfrutar del silencio y la brisa.
La atmósfera es especial: la ciudad queda a tus pies y el Mediterráneo parece extenderse sin fin. Es un rincón perfecto para reflexionar, inspirarte o compartir un momento único con quien te acompañe.