Mirador del Castillo - Balcón del Mediterráneo
Valorado con 0 de 5 estrellas. Ir a la sección de comentarios (0)Icónico mirador que ofrece panorámicas espectaculares del mar, la costa y la ciudad desde sus características balustradas blancas.
Localizado en el cerro Canfali de Benidorm, el Balcón del Mediterráneo es uno de los espacios de referencia de la ciudad. Es un punto de encuentro que brinda unas vistas espectaculares sobre la bahía, la inmensidad del mar Mediterráneo y el “skyline” urbano de esta localidad alicantina.
Se trata de una península rocosa situada en el corazón de Benidorm que separa la playa de Poniente, con sus palmeras, el pequeño puerto y su paseo, de la de Levante, con casi dos kilómetros de longitud.
Estamos ante una singular construcción, rematada con una balaustrada de piedra blanca, que se ha convertido en un destino de atracción turístico inevitable, tanto de día como de noche. Al caer el sol, Benidorm se muestra desde este punto como un verdadero espectáculo iluminado.
Su explanada más alta tiene bancos y zonas de descanso, y la más baja está más cerca del agua. Ambas están conectadas por unas escalinatas con unas singulares barandillas blancas.
También es conocido con el nombre de mirador del Castillo porque durante varios siglos, del XIV al XVII exactamente, aquí estuvo una espectacular fortaleza desde donde la ciudad se defendía de los continuos ataques de piratas argelinos y berberiscos.
En el siglo XIX, concretamente en 1812, los franceses asaltaron el castillo de Benidorm porque desde aquí podían vigilar los barcos que llegaban tanto por Levante como por Poniente. Pero, después, la flota inglesa acabó derrumbando prácticamente sus instalaciones con los cañones de sus barcos.
Cuando acabó la contienda, el castillo fue abandonado y hoy sólo quedan algunos vestigios de sus murallas sepultados sobre las rocas de este mirador y varias piezas de cerámica de distintas épocas.
La zona acabó llamándose finalmente el Balcón del Mediterráneo (o el mirador de Benidorm).
Aquí se encuentra la plaça del Castell, o plaza del Castillo, y un pequeño monumento central con cuatro cañones que recuerdan que en algún momento éste fue un punto estratégico en una vieja guerra. Otra curiosidad de la zona es que en 1986 se colocó frente al mirador, en la vecina playa del Mal Pas, el primer géiser artificial de España.
La altura del agua llegaba a 100 metros de altura y se divisaba perfectamente desde el Balcón del Mediterráneo, pero por problemas técnicos este icónico géiser quedó definitivamente relegado al olvido.
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